El COVID podría causar trastornos cerebrales hasta dos años después de ser infectados

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Oxford reveló que las personas que han tenido COVID podrían enfrentar mayores riesgos de afecciones neurológicas hasta dos años después de haber estado infectados.

El estudio fue publicado en la revista Lancet Psychiatry y especifica que es el primero en intentar examinar parte de la heterogeneidad de los aspectos neurológicos y psiquiátricos persistentes de COVID-19, los cuales podrían traer problemas como: confusión mental, psicosis, convulsiones y demencia.

“Los resultados tienen implicaciones importantes para los pacientes y los servicios de salud, ya que sugieren que es probable que ocurran nuevos casos de afecciones neurológicas relacionadas con la infección por COVID-19 durante un tiempo considerable después de que la pandemia haya disminuido”, dijo Paul Harrison, profesor de psiquiatría, en un comunicado.

Los investigadores examinaron los riesgos de 14 trastornos diferentes en más de 1,25 millones de pacientes de EE. UU., dos años después de la infección por COVID.

Los resultados que arrojaron estos estudios fue que los adultos de 64 años o menos que se habían enfermado de COVID tenían más riesgo de confusión mental en comparación con aquellos que habían tenido diferentes infecciones respiratorias.

Así mismo se describe que más de 1,500 casos de niebla mental por cada 10,000 personas en pacientes de 65 años o más que habían tenido COVID. Además, 450 casos de demencia por cada 10,000 personas y 85 casos de trastornos psicóticos por cada 10,000 entre pacientes mayores de 65 años post-COVID, se detalló en la publicación.

Los investigadores de la Universidad encontraron que los niños tenían el doble de probabilidades de desarrollar epilepsia o convulsiones dentro de los dos años de una infección por COVID.

Wes Ely, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt que investiga al COVID prolongada, le dijo a STAT News que los datos mostraban que los trastornos del estado de ánimo y los problemas de ansiedad que son prevalecientes en COVID prolongada tienden a resolverse en cuestión de meses, lo que es una gran noticia para los pacientes.