Cristianos en Sudán no negaron su fe aun frente a la pena de muerte

Frente a la muerte, 4 cristianos vieron la mano de Dios y su respaldo tras una decisión inesperada que tomó el juez sobre el caso que les acusaba de apostasía y les condenaba a la pena de muerte.

Según Morning Star News, cuatro cristianos habían sido acusados previamente de apostasía y condenados a la pena de muerte en Sudán, un país que es extremista con la fe cristiana; los acusados solo podían ser liberados si negaban su fe en Jesús.

«El 3 de julio, los hombres fueron llevados ante el fiscal, quien les dijo que enfrentarían la pena de muerte si no renunciaban a su fe cristiana y accedían a no orar, compartir su fe o participar en cualquier actividad que los identificara como cristianos. Los hombres se negaron y fueron acusados ​​de apostasía”, expresó Christian Solidarity Worldwide (CSW) sobre el caso.

Cuando fueron llevados a juicio, algo sorprendente sucedió: el juez Ibrahim Hamza desestimó todos los cargos de apostasía contra los cuatro creyentes expresando que dentro del país eso ya no es un delito, según afirmó el abogado involucrado.

La primera vez que los arrestaron fue el 24 de Junio de este año, y estando bajo custodia fueron tratados horriblemente según informó CSW, y después de ser liberados el mismo día, cuatro días después fueron arrestados nuevamente bajo los mismos cargos de apostasía.

Los liberados fueron Bader el Dean Haroon Abdel Jabaar, su hermano Mohammad Haroon Abdel Jabaar, Tariq Adam Abdalla y Morthada Ismail, los cuales fueron arrestados en su iglesia de Zalingei y retenidos hasta su liberación por fianza en los primeros días del mes de Julio.

Según el código penal de Sudán de 1991, el artículo 126 consideraba la apostasía como un crimen merecedor de la pena de muerte, el cual se anuló hace dos años cuando el país completo desechó la ley y la pena de muerte tras una serie de reformas a sus estatutos legales que han mejorado la calidad de vida de muchos ciudadanos, resaltando los cristianos como la minoría religiosa más atacada.

Esa ley aplicada por 30 años en Sudán fue estricta por tener su base en la Sharia, la cual condena a muerte a toda aquella persona que no actúe conforme a lo que está prescrito allí.

“Estamos ansiosos por demoler cualquier discriminación que haya sido promulgada por el antiguo régimen y avanzar hacia la igualdad de ciudadanía y una transformación democrática”, dijo el ministro de Justicia de Sudán, Nasredeen Abdulbari.

El golpe militar del año pasado en el país pone en riesgo la libertad religiosa que se estaba recuperando en el país debido a la represión islámica; dicho país ocupa el puesto nº13 en la Lista Mundial de Vigilancia 2022 de Open Doors sobre los países en donde la fe cristiana es brutalmente atacada.