Greg Abbott gobernador de Texas no quiere permitir a los niños indocumentados el estudio.

La revelación de una posible decisión en contra del aborto por parte de la Corte Suprema ha envalentonado al gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, quien buscará resucitar una viejo debate para prohibir que su entidad tenga que proporcionar educación a los hijos de indocumentados.

El gobernador, quien tiene una batalla frontal contra inmigrantes indocumentados, dio el miércoles una entrevista a un programa de radio del conservador Joe “Pags” Pagliarulo, donde externó que buscaría resucitar una batalla legal de 1982 ante el Máximo Tribunal.

Ese año, con 5 votos a favor y 4 en contra, el tribunal sostuvo que retener fondos estatales para los distritos escolares locales que brindaban educación para niños e hijos de indocumentados era una violación de la Cláusula de Igualdad de Protección de la Decimocuarta Enmienda.

“Texas ya demandó al gobierno federal hace mucho tiempo por tener que incurrir en los costos del programa educativo, en un caso llamado Plyler versus Doe“, recordó Abbott. “Y la Corte Suprema falló en contra de nosotros sobre el tema… Creo que resucitaremos ese caso y cuestionaremos este tema nuevamente“.

El republicano Abbott considera la posibilidad de impugnar el fallo sobre educación, luego de que se le cuestionara si Texas podría tomar medidas para reducir la “carga” de educar a los hijos de inmigrantes indocumentados.

El conductor del programa hizo el cuestionamiento tras afirmar que esos niños de entre 6 y 10 años “ni siquiera tienen habilidades de recuperación en inglés”, por lo que su educación era “una carga real para las comunidades”.

“Los desafíos que enfrentan nuestros sistemas públicos son extraordinarios… los gastos son extraordinarios y los tiempos son diferentes a cuando se emitió Plyler versus Doe hace muchas décadas”, consideró Abott sobre la posibilidad de desafiar la decisión de hace 30 años.

Abbott lanzó recientemente el programa Estrella Solitaria (Lone Star) para detener a indocumentados por “invasión a la propiedad privada”, pero desde 2005, el estado de Texas ha invertido miles de millones de dólares contra los inmigrantes, aunque con resultados ambiguos, debido a falta de reportes claros, según una investigación de The Texas Tribune, ProPublica y The Marshall Project.