Revocan nombramiento de maestro especial que revisaba documentos en investigación de Mar-a-Lago

Un panel de jueces de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito de EE.UU. dictaminó el jueves revocar el nombramiento de un maestro especial encargado de revisar miles de documentos incautados por el FBI de la propiedad Mar-a-Lago del expresidente Donald Trump.

Ese nombramiento había sido uno de los mayores logros judiciales de Trump en la batalla judicial que mantiene con el actual Gobierno de EE.UU. en relación a esos documentos, puesto que el perito era el encargado de determinar a qué papeles podía acceder el Ejecutivo en su investigación y a cuáles no.

El fallo del panel de tres jueces, incluidos dos designados por Trump, entrará en vigencia en siete días, sin la intervención del tribunal de circuito en pleno o de la Corte Suprema.

“La ley es clara”, encontraron los jueces. “No podemos escribir una regla que permita que cualquier sujeto de una orden de allanamiento bloquee las investigaciones del gobierno después de la ejecución de la orden. Tampoco podemos escribir una regla que permita que solo los expresidentes lo hagan”.

Hasta la fecha, el perito estaba revisando el centenar de documentos marcados como clasificados que se encontraron entre los más de 13,000 que el FBI decomisó el pasado 8 de agosto durante el registro de la residencia de Trump en Mar-a-Lago.

La orden elimina efectivamente lo que las autoridades federales habían descrito como un obstáculo importante en su investigación criminal en curso sobre si Trump retuvo ilegalmente registros altamente clasificados después de dejar la presidencia y obstruyó los esfuerzos del gobierno para recuperarlos.

Los jueces de apelación señalaron en una audiencia la semana pasada que probablemente ordenarían el fin de la revisión del maestro especial. En repetidas ocasiones expresaron su preocupación por el hecho de que el nombramiento del juez externo Raymond Dearie por parte de la jueza federal de distrito Aileen Cannon en Florida carecía de un precedente claro.

El panel se mostró escéptico ante las afirmaciones del abogado de Trump, Jim Trusty, quien describió el registro de la casa de Trump como “un caso extraordinario” que justificaba la intervención de un árbitro externo para revisar todos los materiales incautados en agosto.

Como parte de su trabajo, se suponía que Dearie analizaría si alguno de los documentos que se tomaron planteaba problemas de privilegio, ya sea el privilegio ejecutivo o el privilegio abogado-cliente.