Israel y EE.UU hacen historia al reunir a países árabes por la paz de Medio Oriente

Los Acuerdos de Abraham siguen dando fruto para Israel, debido a que hace unos días dicha nación participó en una histórica reunión con países que alguna vez estuvieron en su contra, pero que ahora buscan construir los lazos de unidad para la cooperación multilateral.

Al sur de Israel, exactamente en Sde Boker, Neguev, se reunieron cuatro ministros de Relaciones Exteriores de países que han firmado el Acuerdo de Abraham: Egipto, Emiratos Árabes, Bahrein y Marruecos acompañados del secretario de estado de EE.UU, Antony Blinken, en lo que califican “una junta sin precedentes”.

“Es la primera vez que tiene lugar una reunión de este tipo en la que Israel es el anfitrión, con la participación de cuatro países árabes, y en la que Estados Unidos es un invitado, no quien determina ni la agenda ni los temas”, dijo el General retirado Yaakov Amidror, presidente del Instituto de Estrategia y Seguridad de Jerusalén, exjefe de la División de Investigación en el Servicio de Inteligencia Militar.

“Esto es parte del proceso claro de legitimización de Israel por parte de su entorno árabe, no sólo como parte integral de la región sino como quien ocupa en ella una posición de liderazgo”.

Con el fin de hacerle frente a los planes nucleares de Irán, todas estas naciones han decidido alinearse bajo la Cumbre de Negev, la cual no es exagerado llamarle histórica debido a que hay judíos y musulmanes trabajando juntos por el bien de todo un territorio.

Además, ésta es parte de la gira del secretario Blinken por Israel y Cisjordania, en donde se promovió la tranquilidad de los países vecinos y el apoyo de su nación en contra de las amenazas nucleares de Irán.

«Como vecinos y, en el caso de Estados Unidos, como amigos, también trabajaremos juntos para enfrentar los desafíos y amenazas de seguridad comunes, incluidos los de Irán y sus representantes», dijo Blinken al finalizar la cumbre.

Además de la reactivación de la planta nuclear de Irán, se prevé luchar contra los intentos de fabricación de armas del mismo tipo por parte de países aliados como Teherán.