«ME QUEDÉ DORMIDO»: Experiencia de Yiye Ávila muestra plan del diablo para matar a cristianos y cómo Dios los salva

José Joaquín Ávila Portalatín, su nombre real, también se dio a conocer por su pasión por salvar almas y su estrecha relación con Dios, dando así testimonio de cómo Dios se le revelaba.

Muestra de ello se puede apreciar en uno de sus libros titulado «Mis experiencias con Jesús» dónde él relató la impactante manera en que Dios se le reveló en una forma sobrenatural cuando iba camino a una campaña.

El evangelista contó que mientras manejaba se quedó dormido y cuando despertó el carro iba perfectamente por el carril que le correspondía estar, como «si el mejor conductor lo fuese conduciendo.»

«Hace algunos años, tenía una campaña en uno de los pueblos de Puerto Rico. Iba en mi automóvil a eso de las 7:00 de la noche hacia el lugar. Ya estaba oscura y en una forma increíble me quedé dormido. Pasaron como 15 a 20 minutos y cuando desperté me quedé asombrado de que el automóvil iba por su derecha y se movía como si el mejor conductor lo fuese conduciendo,» contó el evangelista.

Al ver esta impresionante situación, él empezó a hablar con Dios para preguntarle lo que había pasado, y quedó aún más impactado con la respuesta que Dios le dió:

«Yo dije: «Dios mío, pero, ¿Qué es lo que ha pasado?». El Señor me dijo: «Que te quedaste dormido». Yo le dije: «Pero y cómo el auto iba tan perfecto por su derecha y a la distancia perfecta de un automóvil que iba frente al mío». El Señor me dijo: «Es natural, porque mi ángel, que guía mejor que tú, iba conduciendo. Mantenía la distancia, lo que tú no haces. Si él no hubiese conducido no estarías vivo ahora mismo,”» continuó.

 

Aquí Dios le muestra que todo había sido un plan del diablo para matarlo, pero que Él lo había guardado enviando su ángel para protegerlo.

«Yo le dije al Señor: «Pero ¿Cómo es posible que me haya dormido tan temprano?». Él me dijo: «Un demonio específico te durmió. El diablo lo envío para matarte. El atentado fracasó porque mi ángel guió por ti. Ese ángel siempre está contigo y te guarda». Yo sencillamente le dije: «Señor, gracias por haber impedido que me matara. Soy tuyo, y espero que me dirijas siempre». ¡Aleluya!,» finalizó.

Este es uno de tantos testimonios que muestran el amor y el poder protector de Dios disponible para sus hijos, para todos aquellos que le buscan de verdad y que hacen de él su habitación y refugio seguro (Salmo 91: 1-16).

Si bien es cierto que el hombre tiene sus días establecidos en la tierra, hay momentos donde el enemigo intenta acortar esos días; pero las Sagradas Escrituras nos muestra la poderosa verdad de la esperanza que hay para todos aquellos que caminan conforme a la palabra de Dios y se resguardan en Él, Dios mismo los librará de todo plan del enemigo y los mantendrá con vida hasta el momento en que Él así lo decida según su perfecta voluntad.