El gobierno británico da el visto bueno a la venta definitiva del Chelsea

El Gobierno británico emitió de madrugada la licencia requerida para la venta, por unos 4.250 millones de libras (cerca de 5.000 millones de euros), del Chelsea que controlaba el empresario ruso Roman Abramóvich hasta el estallido de la crisis de Ucrania. El consorcio estadounidense Clearlake, liderado que el copropietario de Los Angeles Dodgers, Todd Boehly, tomará las riendas del equipo londinense tras más de dos meses de incertidumbre.

Abramóvich puso su club inglés en venta el 2 de marzo, ocho días antes de que fuera incluido en el listado oficial británico de oligarcas sancionados por su proximidad al presidente ruso, Vladimir Putin. Indicó entonces que los beneficios de la operación se destinarían a una fundación en ayuda de las víctimas de Ucrania y se prestó a dejar en suspenso préstamos personales de hasta 1.600 millones de libras que había concedido al club desde su adquisición, en 2003.

«Nos damos por satisfechos porque la venta no beneficiará a Roman Abramóvich ni a ningún otro individuo sancionado», anunció por Twitter la ministra de Cultura y Deportes, Nadine Dorries. La política conservadora recordó que «el futuro a largo plazo del club solo puede asegurarse» bajo un nuevo propietario debido a las sanciones en pie contra Abramóvich.

ÚLTIMOS PASOS

La luz verde gubernamental se activó horas después de que la junta de la Premier League aprobara la absorción de otro club inglés por inversores extranjeros. La junta nombró a tres asociados del grupo Clearlake Capital – Todd Boehly, Hansjorg Wyss y Mark Walter– entre el equipo directivo que mandará sobre Stamford Bridge, tras el visto bueno oficial. Boehly ya había mostrado interés por el club en 2019, cuando ofreció 3.000 millones de dólares por el club, que Abramóvich rechazó.

La transacción acordada en las últimas horas procederá en dos fases, de acuerdo con medios británicos. Unos 1.750 millones de libras de la venta se invertirán directamente en la gestión del Chelsea, mientras que 2.500 millones serán depositados en una cuenta de garantía hasta que el Gobierno se cerciore que el dinero se destinará a víctimas de la guerra de Ucrania. Por otra parte, Abramóvich ha aceptado que su millonario préstamo al club quede congelado en una cuenta bajo control gubernamental.