Luis Enrique saca pecho: «Los de Málaga están cachondísimos»

«Estoy yo cansado, pues los jugadores más», había dicho Luis Enrique Martínez en la previa del partido. La selección lleva concentrada desde el lunes 30 de mayo. Son 11 días a final de temporada, con viajes constantes (se fueron de Las Rozas el martes 31 y no han vuelto, lo harán hoy directos a Málaga para jugar el último partido, el domingo contra la República Checa en La Rosaleda). Y al seleccionador le supo a gloria el primer triunfo en tres partidos, ese que le permite seguir detrás de Portugal, que de momento marca el ritmo del grupo. «Portugal y España a priori son las favoritas, pero…», dijo el técnico, vestido con un pantalón marrón y una camiseta blanca.

Con barba de varios días y los ojos algo irritados, el técnico estaba contento, a su manera, en la sala de prensa del Stade Geneve. «Me gustaría remarcar un dato», inició su primera respuesta. «Esta selección llevaba ocho años sin perder como local un partido oficial. Han sido 23 partidos invicta, y nosotros hemos tenido la suerte, la fortuna y la personalidad de ganar aquí», presumió justo antes de que alguien le preguntara si creía que este equipo pone «cachonda» a la afición, utilizando un término que el propio seleccionador usó también en la previa. Pensó unos segundos la respuesta.

«Los de Málaga están cachondísimos, porque han comprado todas las entradas en 15 minutos. Así que si han hecho eso supongo que vamos a tener un estadio lleno y que se dejarán la voz y el ánimo para que podamos ganar otro partido el domingo», dijo finalmente, sin querer meterse en más jardines.

«UN PARTIDO MUY SERIO»

Consciente como el que más de que no fue el mejor día de este equipo, valoró también ganar así. «Estoy muy contento porque hemos intentado imponer nuestro estilo, y aunque nos ha costado, la victoria es muy importante. Ha sido un partido muy serio, con estas circunstancias de final de temporada. Contento, insisto, por la personalidad de los jugadores, por la actitud, porque hemos marcado y hemos seguido intentándolo».

Afirmó que no le pone nervioso Unai Simón pese a un par de salidas temerarias que hizo, entre otras cosas porque lo de salir siempre jugando es una orden. «Sólo si el rival nos presiona bien, nos lleva a banda y no tenemos salida, hay permiso para dar un balón largo y cambiar la presión», explicó con ese tono didáctico que gasta últimamente. Cerró revelando que no llamará a ningún futbolista para sustituir a Raúl de Tomás, que ayer abandonó la concentración.