Pizza de espaguetis de calabacín y jamón serrano

Nos gustan las pizzas caseras de todo tipo, pero tenemos predilección por algunas bases, ya lo habréis visto en nuestro recetario, a algunos nos gusta la pizza sin tomate, podríamos decir que la sustituimos por cebolla, que le aporta jugosidad y un sabor exquisito. En cualquier caso, todas las pizzas que encontréis en Gastronomía y Cía sin tomate, y con cebolla, la podéis adaptar a vuestro gusto, si es con tomate, pues con tomate, y si es casero mucho mejor. El caso es que el jamón serrano también es uno de nuestros ingredientes favoritos en la pizza, pero claro, este se añade una vez que sale del horno y como mucho, se deja templar unos segundos, para evitar que quede una pizza excesivamente salada.

También nos gusta añadirle algo de verduras, entre ellas el calabacín, pues tiene un sabor suave y algo dulzón para contrastar con el salado del jamón, la masa de pizza también queda muy sabrosa, y los quesos no se quedan cortos. Y aunque el calabacín se puede poner en daditos o en finas rodajas, queda muy bien en forma de espaguetis. Así que aquí hay una de nuestras pizzas favoritas, es una Pizza de espaguetis de calabacín y jamón serrano que está para repetir. En casa somos de hacernos una pizza por persona, si vosotros sois de los que repartís una pizza para varios, pensároslo bien, sobre todo si es de masa fina.

Ingredientes (4 comensales)

 

Para la masa de pizza

 

  • 500 gramos de harina de media fuerza
  • 10 gramos de levadura fresca de panadero
  • 8 gramos de sal
  • 300-320 gramos de agua con gas
  • c/n de aceite de oliva virgen extra
  • más harina para la mesa de trabajo.

 

Para la pizza de calabacín y jamón serrano

 

  • c/n de tomate frito para la base (opcional, nosotros no le ponemos)
  • 1 cebolla tierna pequeña
  • 1 calabacín pequeño
  • 6 c/s de queso cheddar rallado
  • 6 c/s de queso emmental rallado
  • 8-12 lonchas de jamón serrano
  • unas lascas de queso manchego curado (o Grana Padano)
  • aceite de oliva picante para pizza (opcional).

Elaboración

Para la masa de pizza

Prepara la masa de pizza al menos un par de hora antes de hacer las pizzas, y si la haces cuatro o seis horas antes, mejor. Una idea es, si se va a hacer la pizza para comer, prepararla cuando se hace el desayuno, y si la pizza es para cenar, prepárala después de comer.

Puedes hacer la masa a mano, en una amasadora o en la Thermomix. En el primer caso, forma un volcán con la harina y añade la sal y la levadura disuelta en un poco de agua, después añade el resto del agua con gas. Empieza a mezclar añadiendo la harina al hueco del volcán hasta integrar todos los ingredientes, y amasa hasta obtener una masa fina, homogénea y elástica. Si se pega mucho a las manos, puedes engrasártelas con aceite de oliva virgen extra.

Si haces la masa en la amasadora o Thermomix sigue las instrucciones de la máquina, en Thermomix añadimos todos los ingredientes (con la levadura disuelta) y amasamos a velocidad espiga durante cinco o seis minutos. Una vez hecha la masa, ponla en un cuenco engrasado con aceite de oliva virgen extra, o espolvoreado con harina. Tapa la masa y deja reposar dos, cuatro o seis horas en un lugar sin corrientes de aire.

Antes de hacer la pizza, divide la masa en cuatro porciones y déjala reposar para que se destense. Después enciende el horno, caliéntalo a 250º C con calor arriba y abajo o en la función pizza si la tiene tu horno. Forma las cuatro bases en la mesa de trabajo enharinada, en nuestro caso las hacemos bien finas, quedan muy crujientes. Una vez formadas, reserva mientras preparas el resto de ingredientes.

Para la pizza

Si vas a añadirle tomate, puedes extenderlo ya, viértelo en el centro de la masa y extiéndelo con la base de una cuchara haciendo círculos hacia el exterior. Corta la cebolla tierna en juliana fina, corta los espaguetis de calabacín con el espiralizador o la mandolina, ralla los quesos emmental y cheddar con un rallador grueso.

Reparte sobre cada masa primero la cebolla, después el calabacín y a continuación los dos quesos. Introduce la pizza en el horno durante unos 15-18 minutos. Para terminar, reparte un poco e jamón serrano al que habrás retirado la grasa visible, y unas lacas de queso curado, sirve enseguida.

Si quieres servir las cuatro pizzas a la vez, hornéalas de dos en dos, cambiándolas de posición en el horno (de arriba abajo y viceversa) a la mitad de cocción. Una vez que hagas las dos últimas, introduce de nuevo las dos primeras en el horno para que cojan temperatura, mientras terminas con el queso y el jamón, las que acabas de sacar. Después termina las otras dos pizzas y todas estarán igual de calientes.

También puedes introducir las pizzas en el horno apagado una vez que has añadido el jamón y el queso, pero sólo unos instantes para que no estén fríos. Os va a encantar. Lleva a la mesa el aceite picante para quien lo desee. ¡Buen provecho!