Bancos de alimentos advierten de “temporada más hambrienta” ante galopante inflación

Bancos de alimentos advirtieron sobre la temporada de verano “más hambrienta” en el país ante el aumento vertiginoso de precios, derivado de la inflación.

Organizaciones benéficas dijeron que el alza acelerada de precios ha complicado la carga financiera de las familias más pobres y ha dificultado que las despensas que se les brinda sean de alivio.

Grupos como Meals on Wheels America, que apoya a más de 5,000 programas comunitarios locales y afiliados, enfocado en personas mayores, dicen que podrían verse obligados a la brevedad a reducir los servicios en caso que los fondos federales “no sigan el ritmo de la demanda, la inflación y nuestra población que envejece”.

“Millones de estadounidenses mayores se enfrentan a un inminente ‘precipicio del hambre’, a medida que vemos disminuciones en el apoyo filantrópico y la eliminación gradual de los fondos federales de emergencia y las flexibilidades que han reforzado la red de seguridad contra el hambre durante la pandemia”, dijo Jenny Young, portavoz del grupo a Fox Business.

La inflación alcanzó en junio el 9.1% interanual, su nivel más alto en 40 años en EE.UU. Sólo la categoría de alimentos subió a más del 10% y las comidas en el hogar subió 12.2%, de acuerdo con el más reciente informe de la Oficina de Estadísticas Laborales.

Los beneficios de la pandemia a punto de expirar, más los precios actuales y menos donaciones han llevado a una demanda creciente en los bancos alimentarios, que se estima se mantendrá elevada en el corto plazo.

En semanas recientes 65% de los 200 bancos de alimentos de la red Feeding America dijeron haber visto una mayor demanda de la asistencia alimentaria en marzo en comparación con el mes anterior. Se prevé que los números se sigan elevando para los meses siguientes.

Ante el panorama actual, el presidente Joe Biden ha sido enfático en su prioridad de controlar la inflación. A principios de junio presentó un plan donde destacan varios puntos como no intervenir en las decisiones de la Reserva Federal, reducir el déficit general, –que se prevé caiga $1.7 billones de dólares este año–, y buscar asequibilidad de precios.

Por su parte, la Reserva Federal ha subido en varias ocasiones las tasas de interés para controlar la inflación: 0.25% en marzo, 0.5% en mayo, 0.75% en junio, y se prevé otro incremento a finales de julio de 0.75%.