¿Cómo saber si tengo ansiedad?

Muchas personas experimentan ansiedad en algún momento de su vida.

De hecho, la ansiedad es una respuesta bastante normal a eventos estresantes de la vida como mudarse, cambiar de trabajo o tener problemas financieros.

Sin embargo, cuando los síntomas de ansiedad se vuelven más significativos que los eventos que los desencadenaron y comienzan a interferir con tu vida, podrían ser señales de un trastorno de ansiedad.

Aquí te presentamos 11 síntomas comunes de un trastorno de ansiedad, y cómo reducir la ansiedad de forma natural y cuándo buscar ayuda profesional.

1. Preocupación excesiva

La preocupación excesiva por las cosas cotidianas es una característica distintiva del trastorno de ansiedad generalizada, especialmente si es lo suficientemente grave como para interferir con la vida diaria y se presenta casi a diario durante al menos seis meses.

2. Sentimientos de agitación

Cuando alguien se siente ansioso, parte de su sistema nervioso simpático se potencia.

Esto desencadena una serie de efectos en todo el cuerpo, como un pulso acelerado, palmas sudorosas, manos temblorosas y boca seca.

Estos síntomas ocurren porque el cerebro cree que ha percibido un peligro y comienza a preparar el cuerpo para reaccionar ante la amenaza.

El cuerpo desvía la sangre del sistema digestivo hacia los músculos en caso de que se necesite correr o pelear. También aumenta el ritmo cardíaco y agudiza los sentidos.

Si bien estos efectos serían útiles en el caso de una verdadera amenaza, pueden ser debilitantes si el miedo está en tu cabeza.

3. Intranquilidad

La intranquilidad sola no es suficiente para diagnosticar un trastorno de ansiedad, pero puede ser un síntoma, especialmente si ocurre con frecuencia.

4. Fatiga

Fatigarse fácilmente es otro síntoma potencial del trastorno de ansiedad generalizada.

Este síntoma puede ser sorprendente para algunos, ya que la ansiedad se suele asociar con hiperactividad o agitación.

En algunos casos, la fatiga puede provocarse después de un ataque de ansiedad, y en otros, la fatiga puede ser crónica.

No está claro si la fatiga se debe a otros síntomas comunes de ansiedad, como insomnio o tensión muscular, o si puede estar relacionada con los efectos hormonales de la ansiedad crónica.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la fatiga también puede ser una señal de depresión u otras afecciones médicas, y por eso la fatiga sola no es suficiente para diagnosticar un trastorno de ansiedad.

5. Dificultad para concentrarse

La dificultad para concentrarse puede ser una señal de un trastorno de ansiedad, y es un síntoma que reporta la mayoría de las personas diagnosticadas con trastorno de ansiedad generalizada.

6. Irritabilidad

La mayoría de las personas con trastornos de ansiedad también experimentan irritabilidad excesiva.

Según un estudio reciente que incluyó a más de 6,000 adultos, más del 90% de las personas con trastorno de ansiedad generalizada reportó sentirse muy irritable durante los peores momentos de su trastorno de ansiedad.

Comparados con personas que dicen preocuparse mucho, los jóvenes adultos y adultos de mediana edad con trastorno de ansiedad generalizada reportaron más del doble de irritabilidad en su vida cotidiana.

Dado que la ansiedad está asociada con una alta agitación y preocupación excesiva, no es sorprendente que la irritabilidad sea un síntoma común.

7. Músculos tensos

Tener músculos tensos la mayoría de los días de la semana es otro síntoma frecuente de ansiedad.

Si bien puede ser común tener los músculos tensos, no se entiende completamente por qué se asocia con la ansiedad.

Es posible que la tensión muscular como tal aumente la sensación de ansiedad, pero también es posible que la ansiedad conduzca a una mayor tensión muscular, o que la causa de ambas sea un tercer factor.

Un dato interesante es que el tratamiento de la tensión muscular con terapia de relajación muscular ha demostrado reducir la preocupación en personas con trastorno de ansiedad generalizada. Algunos estudios incluso muestran que es tan eficaz como la terapia cognitiva conductual.

8. Dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido

Los trastornos del sueño se relacionan fuertemente con los trastornos de ansiedad.

Despertarse en mitad de la noche y tener dificultad al conciliar el sueño son los dos problemas más comunes.

Algunas investigaciones incluso sugieren que padecer insomnio durante la infancia puede estar relacionado con el desarrollo de ansiedad más adelante.

Un estudio que dio seguimiento a casi 1,000 niños durante más de 20 años encontró que tener insomnio en la infancia se relacionaba con un aumento del 60% en el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad a los 26 años.

Si bien el insomnio y la ansiedad están estrechamente vinculados, no está claro si el insomnio contribuye a la ansiedad, si la ansiedad contribuye al insomnio, o ambos.

9. Ataques de pánico

Un tipo de trastorno de ansiedad, llamado trastorno de pánico, está asociado con ataques de pánico recurrentes.

Los ataques de pánico producen una sensación de miedo intensa y abrumadora que puede llegar a ser debilitante.

Este miedo extremo suele estar acompañado por ritmo cardíaco rápido, sudoración, temblores, falta de aliento, presión en el pecho, náusea y miedo a morir o perder el control.

Los ataques de pánico pueden ocurrir de manera aislada, pero si ocurren con frecuencia e inesperadamente, pueden ser una señal de trastorno de pánico.

Se estima que el 22% de los adultos estadounidenses tendrá un ataque de pánico en algún momento de su vida, pero solo cerca del 3% los experimenta con la frecuencia suficiente para cumplir con el criterio de un trastorno de pánico.

10. Evitar situaciones sociales

Es posible que muestres señales de un trastorno de ansiedad social si encuentras que:

  • te sientes ansioso o temeroso por las situaciones sociales que se aproximan
  • te preocupa que otros te juzguen o examinen
  • sientes temor de ser avergonzado o humillado delante de otros
  • evitas ciertos eventos sociales debido a estos temores

El trastorno de ansiedad social es muy común y afecta aproximadamente al 12% de los adultos estadounidenses en algún momento de su vida.

La ansiedad social tiende a desarrollarse en una etapa temprana de la vida. De hecho, alrededor del 50% de quienes lo padecen es diagnosticado antes de los 11 años, mientras que el 80% es diagnosticado antes de los 20 años.

11. Temores irracionales

Los temores exagerados sobre cosas específicas, como las arañas, los espacios cerrados o las alturas, podrían ser una señal de fobia.

Una fobia se define como ansiedad extrema o miedo a un objeto o situación específica. La sensación es lo suficientemente intensa como para interferir con tu capacidad de funcionar normalmente.

Algunas fobias comunes incluyen:

  • Fobias a animales: miedo a animales o insectos específicos.
  • Fobias al entorno de naturaleza: miedo a eventos naturales como huracanes o inundaciones.
  • Fobias a la sangre, inyecciones, lesiones: miedo a la sangre, las inyecciones, las agujas o las heridas.
  • Fobias a situaciones: miedo a ciertas situaciones, como un viaje en avión o en ascensor.

La agorafobia es otra fobia que implica temor a por lo menos dos de los siguientes:

  • uso de transporte público
  • estar en espacios abiertos
  • estar en espacios cerrados
  • hacer una cola (fila) o estar en una multitud
  • salir de casa solo

Las fobias afectan al 12.5% de los estadounidenses en algún momento de su vida. Tienden a desarrollarse en la infancia o la adolescencia y son más comunes en mujeres que en hombres.