Cristianos voluntarios ayudan a desactivar minas y enterrar muertos en zonas recuperadas de Ucrania

A dos meses de la irrupción rusa en Ucrania, la obra humanitaria de las iglesias no se detiene.

En la actualidad, los cristianos que se presentaron como voluntarios para ayudar durante la guerra están siendo convocados para llevar a cabo labores que nunca imaginaron que harían algún día, tales como sepultar a los muertos e incluso desactivar y retirar minas.

En Irpin y Bucha, ciudades que el ejército ucraniano ha reconquistado, los miembros de la Iglesia Bíblica de Irpin, además de entregar alimentos y participar en la operación de limpieza, están ayudando en la arriesgada tarea de desactivar las minas terrestres.

Las fuerzas rusas han dejado numerosas minas para causar muertes y mutilaciones a los ucranianos, a pesar de haber sido expulsadas por el resistente ejército ucraniano.

El Centro de Coordinación de los Bautistas Ucranianos afirmó que los voluntarios de la limpieza de minas necesitan «oraciones por su fuerza y seguridad».

Según informes de la Federación Bautista Europea, los miembros de la iglesia de Irpin han decidido permanecer en la ciudad. El templo fue destruido durante un bombardeo de las fuerzas rusas.

La congregación había comprado el edificio hace sólo un año. A pesar de la pérdida, el pastor sigue confiando en la fidelidad y la providencia de Dios. «Creemos que el Señor nos dará la oportunidad de reconstruir el edificio de la iglesia y hacerlo aún más conveniente para servir al Señor», declaró el líder.

«Pero lo más importante es que oramos por nuestra gente en Irpin y tratamos de servirles para que vean que en los momentos más difíciles, el Señor está cerca».

Reactivación de los cultos dominicales

En las ciudades donde el ejército ucraniano ha desalojado a las tropas rusas y ha retomado el control, prácticamente todas las iglesias han vuelto a celebrar sus servicios dominicales. Numerosos cristianos de estas comunidades perdieron sus hogares durante los bombardeos.

«La gente aquí está muy necesitada, tanto física como espiritualmente», dijo Volodymyr Vysotsky, director de la Asociación Bautista de Chernihiv.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, señaló que las tropas rusas no sólo han ignorado sino que han «dejado de lado» el derecho internacional humanitario en su invasión de Ucrania.

Según Bachelet, Rusia cometió crímenes de guerra al bombardear zonas civiles y destruir hospitales y escuelas. «Nuestro trabajo hasta ahora ha detallado una historia de horror de violaciones perpetradas contra civiles», dijo la Alta Comisionada.