Trump recibió pago con lingotes oro que se llevó a su torre en Nueva York

El expresidente Donald Trump solía recibir el pago en efectivo de algunas de sus propiedades, pero en una ocasión uno de sus arrendadores le tuvo que pagar con lingotes de oro.

Así lo revela un libro de la periodista de The New York Times, Maggie Haberman, titulado “Confidence Man: The Making of Donald Trump and the Breaking of America” (“Hombre de confianza: la creación de Donald Trump y la irrupción de Estados Unidos”).

El hombre que pagó con oro al expresidente fue alguien que rentaba un estacionamiento, el cual estaba ubicado en el edificio de General Motors en Manhattan y que fue comprado por Trump en 1998, según el libro.

El pago fue hecho por CEO de APMEX, Michael Haynes, como un depósito para un contrato de arrendamiento comercial para el piso 50 en el edificio 40 de Wall Street. El pago ocurrió el jueves 15 de septiembre de 2011.

Las fuentes de Haberman indican que a pesar de que aceptó el oro, el expresidente Trump “no tenía ni idea” de qué hacer con el mismo, así que se lo llevó a la Torre Trump, en la Quinta Avenida, según un primer avance del libro al que tuvo acceso CNN.

Matt Calamari, quien era un guardia de seguridad que se convirtió en director ejecutivo de la Organización Trump, fue a quien el expresidente le pidió llevar las barras a su apartamento en la Torre Trump.

Sin embargo, no se sabe lo que ocurrió con los lingotes de oro, aunque incluso se cuestionó a los abogados de Calamari.

El expresidente dijo que esa afirmación era una “fantasía”, según el reporte.

El libro pretende revelar varios detalles de la forma en que opera el expresidente y algunos de sus principales problemas, incluidos los financieros, lo que llevó a solicitar prestado “millones de dólares” a algunos de sus ejecutivos, como el caso de George Ross, según Haberman.

El expresidente enfrenta una demanda civil de la Fiscalía General de Nueva York por un fraude con sus propiedades; las autoridades exigen $250,000 millones de dólares.

Aunado a ello, la fiscal general Letitia James envió el caso a la Corte de Distrito Sur de Nueva York, para un posible caso penal, así como al IRS, para indagar sobre el fraude fiscal.