Tiroteo en el Metro de Nueva York dejo al menos 23 heridos

 

Al menos 26 personas han resultado heridas, diez de ellas por disparos de bala, en un ataque registrado ayer en un vagón de metro en Brooklyn, en un incidente que agita todavía más a una Nueva York sacudida por la inseguridad y la violencia con armas de fuego.

Ocurrió poco antes de las ocho y media de la mañana, en un vagón de la línea N que iba en dirección a Manhattan. Comenzó con el tren en marcha, llegando a la estación de la calle 36, en Sunset Park, un barrio de Brooklyn de clase media con mucha presencia de la comunidad hispana -en especial, centroamericanos- y de la asiática. Es una hora punta, en la que muchos neoyorquinos van camino de su trabajo o rumbo a clase.

Un pasajero se puso una máscara antigás y abrió una granada de humo. Según refirieron testigos y confirmó después la Policía de Nueva York, era un hombre negro, de complexión fuerte, cerca de 1,60 metros de altura y con un chaleco de obra de color verde.

Mientras el tren arribaba a la estación abrió fuego contra los pasajeros que iban en el vagón, que se agolparon contra el otro extremo del coche. Dejó una decena de heridos, cinco de ellos en situación «crítica pero estable», aseguraron las autoridades neoyorquinas. El sospechoso se fugó y dio lugar a una operación de búsqueda que se extendió por todo la ciudad. Al cierre de esta edición, no había sido identificado ni localizado. «Está suelto y es peligroso», advirtió la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul.

«Al principio creía que era un trabajador del Metro, no le presté mucha atención», explicó una testigo, Clair, sobre el sospechoso a ‘The New York Post’. Después escuchó varios disparos, «tantos que perdí la cuenta».

Se descarta un acto terrorista

Vídeos y fotografías que circularon en redes sociales mostraron el horror del ataque: detonaciones grabadas desde el vagón de al lado, gente huyendo entre el humo de la granada, charcos de sangre en el suelo del vagón y del andén, heridos con torniquetes improvisados, otros pasajeros que comprimían las heridas de los tiroteados… La tragedia podría haber sido peor. Las autoridades encontraron un arma y varios cargadores de gran capacidad. Dos fuentes de la Policía aseguraron a la CNN que piensan que el arma se encasquilló durante el ataque.

Poco después se especuló con la presencia de artefactos sin detonar en la escena de la tragedia. «No se han detectado explosivos activos en el metro», dijo la comisionada de la Policía de Nueva York, Keechant Sewell. «No investigamos el incidente como un acto de terrorismo en este momento», añadió durante una rueda de prensa con otras autoridades, en la que también dijo que, de momento, no han determinado una motivación para el tiroteo.

La persona no ha identificado de momento a ningún sospechoso, pero sí a una «persona de interés» conectada con el tiroteo. Se trata de Frank James, de 62 años, y es la persona que alquiló en Filadelfia, a dos horas de Nueva York, una furgoneta que está relacionada con el ataque violento.

Entre los que se encontraron en la escena del tiroteo y que se creen pertenecen al autor del tiroteo, estaba la llave de una furgoneta. El vehículo estaba aparcado a cinco minutos de una estación de metro por la que se cree que entró el autor.

La policía, sin embargo, no considera todavía a James como sospechoso del tiroteo.

El presidente Joe Biden aseguró que «no pararemos hasta encontrarle», mientras que el alcalde de la ciudad, Eric Adams, afirmaba que «esto es terror, alguien ha tratado de aterrorizarnos», en una entrevista en la CNN en la que dijo que es «prematuro» descartar cualquier posibilidad.

Nueva York vive una oleada de tiroteos, además de incidentes de inseguridad en el metro, dos asuntos que se han convertido en una prioridad para Adams, que inauguró su mandato el pasado 1 de enero. En 2022 (hasta el pasado 3 de abril), se habían registrado 296 tiroteos, en comparación con los 260 del mismo periodo del año 2021.